Cómo elegir el limpiador facial según tu tipo de piel
Gel, crema o leche: cuál es el mejor limpiador para piel seca, mixta, grasa o sensible, y cómo hacer una doble limpieza correctamente.
La limpieza es la base de todo
Una piel bien limpia absorbe mejor lo que le aplicás después. Pero limpiar de más o con productos agresivos reseca y debilita la barrera de la piel.
Gel o crema: cuál te conviene
Depende de cómo se siente tu piel después de lavarla.
- Piel mixta o grasa, o con brillo: un gel de limpieza que equilibra, liviano y de enjuague fácil.
- Piel seca, sensible o que tira después de lavarla: una crema de limpieza con enjuague, que no reseca.
- Piel normal: cualquiera de los dos; podés alternar.
Doble limpieza
Si usás maquillaje, protector solar o vivís en un lugar con contaminación, hacé dos pasos: primero un aceite o bálsamo, o una crema de limpieza, y después un gel. Si tu piel es muy seca o sensible, alcanza con la crema sola.
Errores comunes
Usar agua muy caliente, frotar fuerte o lavarse la cara más de dos veces por día suele empeorar la sensación de tirantez o el brillo.
Preguntas frecuentes
¿Hay que enjuagar la crema de limpieza?
Sí, siempre. A diferencia de una leche limpiadora, se enjuaga con agua tibia o se retira con un paño húmedo.
